dilluns, 19 d’abril de 2010

Ivan Ferreiro - Farenheit 451



Las flores que nos regalaban se cuidaban solas o se estropeaban.Depende de quién trajera nuestro regalo a casa. la gente nos sonreía o disimulaba sin ninguna gracia, los brazos se nos juntaron para ser algo más grande que el universo. Ahora, las cosas no van tan bien, podríamos decir que todo huele. Casi todas las personas buenas que me rodeaban eran la peor basura que puedas tirar.Cerdos ignorantes sois unos hijos de puta. Lo siento no puedo evitarlo, verdad que no puedo evitarlo.

Algunos me aconsejaban que me rindiera o que me callara, yo era el dedo en el culo de todo aquel que me cruzaba. Los días iban pasando y todavía tu me negabas. Litros llenos de mierda, no me miraban ni a la cara. Pero ahora, para ellos no está tan bien, también podríamos decir que es una pena. Que casi todas las personas buenas que me rodeaban eran la peor basura que puedas tirar.Cerdos ignorantes sois unos hijos de puta. Lo siento no puedo evitarlo, verdad que no puedo evitarlo.
Cerdos ignorantes sois unos hijos de puta. Lo siento no puedo evitarlo, verdad que no puedo evitarlo.

Si alguno que escuche esto le sienta mal o le quemaba, que sepa que yo no opino, que solo cuento lo que pasaba. Si no puede aguantarlo, que piense un poco que esto se aclara. Si no te gusta esta letra tenemos guerra declarada.

1 comentari:

Ïa ha dit...

Un bon exercici de sinceritat.

Sovint, és bo despullar la realitat i veure-la tal com és, sense disfresses ni maquillatge, no?

Sapere aude